
sábado, 18 de diciembre de 2010
Premios?

See you in another life...
Prologo:
Esta historia no fue escrita para ser interpretada, analizada o despedazada de forma alguna, es un todo complejo y compacto, que no debe ser intervenido por mano ajena.
Algunos pensaran que esta historia fue escrita para ellos, otros, que fue escrita para algún conocido suyo. Pues bien, yo les digo, esta historia fue escrita en principio para mi, y en última instancia, para cualquiera que se sienta parte de ella.
Atacado por las presiones a las que siempre nos vemos sometidos, atrapados como estamos en una sociedad de hierro, en lo que importa no es el ser, sino el saber y el tener, que van siempre de la mano, me dedico yo, no a ver las cosas obtusas o a ir contra la corriente, sino a mostrar, en simples y llanas palabras, lo que se vive hoy, lo que una persona de intelecto medio-superior piensa y siente. No pretendo con esto colocar a mi persona en los laureles, sino simplemente mostrar lo molesto que puede llegar a ser, en algunos casos, usar demasiado el cerebro, y poco el corazón.
Es así como me vi envuelto en la afanosa tarea de narrar, paso a paso, las cosas que cruzaban por mi mente y mi espacio, como un caleidoscopio oscilante, latente y siempre cambiante mundo de un adolecente demasiado maduro, demasiado inquieto, con el espíritu aventurero de un anciano y la paciencia de un joven.
Pero claro, nada pude ser tal y como queremos que sea. Quizás haya alguien que vea valores, o anti-valores, como estoy seguro que muchas personas creyentes notaran al primer vistazo.
Es que yo creo en un ser superior en mi forma única y propia. Sólo puedo pensar lo siguiente, las cosa son demasiado perfectas para ser hechas por el azar. Más bien, y contrario a lo que muchos creen, y en contra de la más básica de las enseñanzas del catolicismo, que es el que gobierna nuestras vidas cotidianas, pienso yo que somos mucho más perfectos que aquel ser superior, y si tomamos las escrituras, el simple hecho de poder hacer el mal nos coloca en una posición superior.
Quizás algunos se sientan pasados a llevar por aquel mensaje, pero es lo que uno piensa, cuando se dedica a pensarlo, y a corroborar lo que se da por sentado. Pensar mucho tiene sus ventajas y sus desventajas, y es de eso principalmente de lo que trata la presente historia.
Y es que en esta historia, trato de hacer notar la razón de todo pormenor, la razón de ser del protagonista no es sino verlo todo de la manera más exacta y denotativa posible. Si tiene más de una forma de verse, no sirve, y necesita una rectificación… O así será en un principio.
Me decidí a escribir un prologo pensando en todo lo que podía sacarse como conclusión de este texto, luego de entregárselo a un par de personas muy cercanas. Y quiero advertir al lector, que cualquier interpretación que haga, tiene que saber, es parte de sí mismo, y no solo de la historia y sus protagonistas.
“Aquello que en estas hojas se revele será, sin más, lo que pasa más a menudo por la mete del lector. Porque un lector no es sino un autor que recibe la obra, y la adapta para sí mismo.”
Y con esa frase termino mi verborrea.
P.D. Pido perdón por el modismo, pero me gusta mucho más la palabra “Escalofríos” que “Calos-fríos”, me parece más bella.
domingo, 20 de junio de 2010
Sueños de una noche de día:
"como saber si un corazón
roto aún funciona?
Es que acaso sigue
haciendo
– Lord Faerigan.
La fría luz inexistente del comienzo del ciclo del ciclo del astro de plata iluminaba las sombras de la habitación de una joven emocionada.
Un poco de desesperación, ansiedad y confianza se mezclaban indiferentes en su corazón. No había razón para que esa noche fuera diferente a las otras. No que ella supiese.
El cabello suelto, le caía por sobre el camisón, que sólo usaba para mantener la fachada. Mas las profundas sombras bajo sus ojos delataban la verdad.
Clamaba tener pesadillas, y para poder dormir, algo que fuese suficiente, iba a su cuarto en cuanto el sol amenazaba con desaparecer.
Allí fingía, hasta que alguien pasaba a corroborar su relato. Sentía el chirriar de las bisagras más que oírlo. Fruncía el seño, con los parpados muy juntos. Se volvía un poco, y respiraba ruidosamente.
El espectador suspira, y juntaba la puerta cuidadosamente.
Ella se levantaba entonces, se cubría con un cobertor, deslizaba suavemente el pestillo, y abría la ventana, y se apoyaba en el alfeizar. Esperando.
Oteaba el horizonte, El sueño quería llevarla consigo. Arroparla junto a sus coloridos almohadones. Pero ella se resistía.
Una caricia gélida en el viento delataba el momento anhelado.
Unos brazos firmes la rodeaban desde su cintura, y de la neblina fotofóbica, noctámbula, surgía el rostro esperado por la mente diurna de la muchacha.
-Lamento la tardanza.- Le dijo el recién aparecido.
-No importa
Una sonrisa radiante iluminó levemente la evidencia de su insomnio. Fue sólo un momento, un instante ínfimo, pero fue suficiente para que el etéreo ser lo persibiera, y una sombra de pesar cayó sobre su rostro.
-¿Qué sucede?
-Es mi culpa…
-¿Cómo…?
-No has dormido nada las últimas semanas, ¿Verdad?
Un rubor, entre culpable y avergonzado.
Una lágrima carmesí rodó por la mejilla blanca.
-Es que… esto no debería ser… -La voz del ser innatural que se hallaba en la habitación pareció quebrarse. –… Tienes que seguir el curso natural de las cosas… un humano… y un monstruo…
No sabes… No sabes cómo desearía poder caminar contigo bajo el sol… poder descanzar a tu lado de noche… En cambio… debo…
-Pero… Pero… Prefiero estar contigo de verdad, que sólo soñarlo, y que al amanecer, desaparezcas… prefiero poder despedirme…
La sangre caía insanamente de esos ojos desesperados.
-Lo siento… De veras que lo siento…
-Pero si no es tu culpa…
-Aún así… todo lo que hago es causarte dolor y complicaciones… no sé como logras aún quererme, a pesar de todo…
-Eso es porque no te quiero. ¡Te amo!
Los papeles se invirtieron, y ahora era la joven quién envolvía a su acompañante.
-Tú eres todo lo que necesito, y si para verte deberé dejar de dormir, dejar de soñar, incluso dejar de comer, lo haría gustosa.
-¡No! Tienes que descansar. Tienes que comer. Tienes que soñar… Hazlo por ambos… hazlo por mí, que ya perdí todo aquello…
La abrazó más fuerte, sin dejarse llevar, recordando lo frágil que aquél cuerpo mortal era frente a sus longevos brazos. Ella limpiaba cariñosamente los costrones que ya comenzaban a formarse en su rostro.
-Sabes… Quiero hacerlo… Ahora…
Él la miró, asombrado.
-Sí, sé que dolerá, pero quiero saber que tengo una parte de ti siempre conmigo. Sólo así lograrás que pueda conciliar el sueño… que sienta que sigues conmigo cuando despierte…
Asintió levemente, y con el dolor de su alma inmortal, desgarró precisamente la tersa piel de la muchacha. Lo más cercano al hombro que le permitían sus ropajes. Así, nadie vería la marca.
Bebió, sólo lo suficiente.
En el momento mismo en que perforó aquella piel virgen, un gemido reprimido reverberó por la habitación. Una mezcla de fantasías cumplidas y un dolor apenas soportable.
Y la sensación de escurrir en el interior de su amado, era sencillamente indescriptible.
El
Él se llevó la mano a su propio cuello, y realizó una pequeña incisión con sus garras. La joven se acercó, besó cariñosamente la herida, y venciendo un instante de repulsión, lamió aquel líquido que manaba. Sentía la calidez y el sabor alcalino de la sangre de su pasión.
Y entonces, lo vio. Aquello de lo que ya le había advertido. Por sólo un segundo, pudo ver a través de su mente. Pudo sentir como quemaban los sentimientos que tenía por ella. Y, a su vez, el pudo dar cuenta de la pureza de los sentimientos de ella.
Aquel instante de comprensión total se desvaneció muy pronto. Pero el nexo que se había creado, lo sabían indeleble.
-Te amo, Mucharto.
-Yo igual te amo.
-Buenas noches.
-Dulces sueños, amor mío. Ya verás como cuando despiertes, seguiré contigo. Siempre.
Las palabras salieron, casi ininteligibles de la boca de la durmiente: Soñaré con una noche, donde ambos caminemos por el día…
miércoles, 5 de mayo de 2010
Wonderful Dear
...Wonderful dear...
“I CAN MAKE YOU FEEL ALL BETTER, JUST TAKE IT IN
AND I CAN SHOW YOU ALL THE PLACES, YOU´VE NEVER BEEN
AND I CAN MAKE YOU SAY EVERYTHING, THAT YOU NEVER SAID
AND I WILL LET YOU DO ANYTHING, AGAIN AND AGAIN
NOW YOU´RE IN AND YOU CAN´T GET OUT”
Hot – Avril Lavinge
El repicar de una campana llenó el ambiente. Tres bloques a la redonda podían escucharla.
Pero para el chico que esperaba frente a la entrada principal, aquel molesto golpeteo metálico tenía una connotación diferente.
A sus ojos, el sonido cobraba vida. Dos enormes colosos de viento escapaban raudos desde el interior del establecimiento. Ambos a la par, lanzándose sigilosas miradas mientras dejaba atrás todo lo que intentaba detenerlos.
Volvían, pocos instantes más tarde, trayendo consigo una enrome llave, que hacían calzar justo por encima del portón enrejado color musgo, que le daba a la escuela una apariencia carcelaria.
Éste cedía dificultosamente, y un enjambre de uniformes y bolsos de todos los colores comenzaba a escurrir hacia el exterior. Caras de hastío, de diversión y de rutina asomaban indistintamente, como las almas por el río Estígia.
Un efluvio de vehículos separaba, virtualmente, al joven de esta vertiginosa escena.
Sabíase observado. Sabía que llamaba la atención. Apoyado contra el muro, con una pierna ligeramente recogida. Moviendo lenta y silenciosamente los labios, al ritmo de la música que sólo él podía oír. Ignorado impúdico a toda persona que no fuese su blanco. La razón que lo tenía allí.
Una sonrisa iluminó su rostro.
Poco después, la muchacha que había divisado entre la muchedumbre cruzó y se acercó a él.
Un beso tierno, leve, en los labios fue el saludo.
-¿Nos vamos?
Ambos comenzaron el corto recorrido que los separaba del hogar de la muchacha.
-¿Te digo algo?
-Dime.
-Te amo.
Una risita juguetona escapó de los labios de la única persona que podía reclamar la atención de aquel joven en aquellos instantes antes de contestar.
-Yo más.
lunes, 3 de mayo de 2010
Lack of darkness
...Lack of darkness...
La luna brillaba nulamente sobre el estrellado firmamento. Desde su hogar, descansando, como cada mes. Dejando todo sumido en penumbras. Dejando a un grupo de campistas a su suerte, y dependientes del todo de la titilante llama de un fogón.
El frío luchaba por hacer mella en su ánimo, y aunque, de vez en cuando, un sutil tiritar delataba la vulnerabilidad de los jóvenes, no lograba provocar un desaliento tal que no desearan continuar danzando, gritando, jugando.
Pero claro... todos allí estaban por un motivo. Nadie en su sano juicio se somete a la tortura fisiológica de viajar hacia el epicentro del frío y mucho trasnochar.
Y así, cumpliendo con esta realidad, uno de ellos guardaba rencores y pesares...
Ligeramente apartado de las llamas que tan innaturalmente lo atraían. En el borde de las penumbras. Sintiendo que la oscuridad, por fuera, comparada con la de su corazón, jamás sería suficiente...


